Educación hacia el 2050

A través de una consulta que fue coordinada por el Instituto Internacional de la UNESCO para la Educación Superior en América Latina y el Caribe (UNESCO IESALC) entre mayo y agosto de 2021 se pretendió comprender las esperanzas y preocupaciones de la gente en los años venideros y cómo éstas informan las ideas que tienen sobre los futuros de la educación superior.

En general, se estima que llegó a 50.000 personas directamente.

Los resultados de la consulta pública UNESCO IESALC demostraron una rica diversidad en las esperanzas y preocupaciones de la gente para 2050 proponiendo múltiples ideas para la educación superior y su contribución a mejores futuros para todos.

Dentro de esta rica diversidad global, aún fue posible identificar cuatro caminos hacia los futuros que contaron con el amplio acuerdo de los encuestados y/o en los que varios de ellos se expresaron de manera similar.

La calidad de vida que tiene que ver con las situaciones y condiciones que proporcionan bienestar a las personas y que se relación con el ofrecer oportunidades a todos, el acceso a la educación superior debe ampliarse y ser asequible. Lo que se enseña en la educación superior  la forma en que se enseña debe adaptarse a los individuos y ser impulsado por la elección de los estudiantes.

El cambio social que se trata de la  transformación económica, sociopolítica y cultural que afecta al comportamiento humano y a las condiciones de nuestro mundo  y se refiere a el compromiso con la sociedad y las comunidades debe ser más integral en la educación/enseñanza y en la investigación/ciencia. Las funciones básicas de la educación superior deben ser más relevantes para las necesidades de la sociedad y la comunidad.

El cuidado del Medio ambiente y se trata de el medio ambiente y su cuidado o daño por parte del ser humano; sus relaciones con los retos sociales actuales entonces es importante la sostenibilidad debe estar en el centro de todo lo que hace la educación superior a través de una orientación que sea a la vez global y local. La educación superior tiene la urgente responsabilidad de hacer frente a los retos medioambientales, climáticos y otros desafíos globales.

Desarrollo de la Tecnología que tiene que ver en la relación recíproca entre el rápido desarrollo de la tecnología y los cambios sociales, económicos y medioambientales dado que a medida que avanzamos hacia una realidad más digitalizada, la educación superior tiene un papel fundamental en la investigación, el desarrollo y la difusión de los nuevos avances tecnológicos, así como en la investigación e innovación sobre su uso e impacto. La tecnología tendrá un impacto cada vez mayor en la educación superior.

Dentro de esos cuatro caminos, en cada caso, se muestran las cinco esperanzas y preocupaciones principales expresadas por los encuestados, en algunos casos, estas esperanzas y preocupaciones son transversales y aparecen en más de uno de los caminos, lo que demuestra su interconexión.

La calidad de vida se refiere a aquellas situaciones y condiciones que proporcionan bienestar a las personas. Entre los factores que determinan la calidad de vida están el bienestar emocional, el bienestar material, la salud, las relaciones familiares y sociales, los valores, la seguridad y la integración en la comunidad. En la consulta pública, 20% de los encuestados introdujo sus esperanzas para 2050 y 20% enumeró las preocupaciones relativas a la calidad de vida.

La mayor esperanza de los encuestados para 2050 era el deseo de un mayor bienestar humano en el que las personas tuvieran mejores condiciones de vida en un entorno armonioso y solidario, en tanto la mayor preocupación mencionada en referencia a la calidad de vida fue la salud.

El cambio social se refiere a lo relacionado con la transformación económica, sociopolítica y cultural que afecta al comportamiento humano y a las condiciones de nuestro mundo. Este cambio puede tardar muchos años en desarrollarse o puede crearse y aplicarse en un corto periodo de tiempo. Mientras que 41% de los encuestados mencionó sus esperanzas en relación con el cambio social, un número aún mayor (48%) compartió sus preocupaciones o lo que consideran desafíos en este ámbito.

En la consulta pública, una mayor justicia social fue la esperanza clave para el horizonte de 2050, en tanto en tanto La principal preocupación de los encuestados en relación con el cambio social fue la de las desigualdades sociales, que también abarcaba la preocupación por la inequidad y la falta de justicia social.

La segunda esperanza más importante, como parte de la sociedad y su evolución, era el papel de la investigación y la innovación en contraparte, la segunda preocupación principal en relación con el cambio social fueron los retos económicos y de recursos.

El medio ambiente, y su cuidado o daño por parte del ser humano, se ha convertido en uno de los principales puntos de atención del mundo en los últimos años. También se ha vuelto más común que la gente relacione los desafíos sociales actuales con el cuidado del medio ambiente. En la consulta pública, 14% de los encuestados relacionó sus esperanzas con objetivos medioambientales, mientras que casi el doble (26%) se refirió a preocupaciones medioambientales.

Parece que los encuestados consideran que existe una conexión entre la degradación del estado general del medio ambiente y los problemas actuales que sufren las poblaciones más vulnerables. Por lo tanto, la mayoría de las respuestas relativas a las esperanzas sobre el medio ambiente se expresaron ampliamente a través de la principal esperanza de la sostenibilidad.

Las preocupaciones etiquetadas como cuidado del medio ambiente estaban a menudo interconectadas. Una gran mayoría de las preocupaciones se expresaron en términos generales como temores sobre cuestiones medioambientales. Las respuestas más específicas vinculan la preocupación por la falta de desarrollo sostenible, que también se relaciona con otras preocupaciones sobre la falta de acceso a los recursos.

La relación recíproca entre el rápido desarrollo de la tecnología y los cambios sociales, económicos y medioambientales en todo el mundo son cada vez más claros y cuestionados. En esta consulta pública, 25% del total de los encuestados identificó esperanzas relacionadas con el desarrollo de la tecnología, mientras que 7% tenía preocupaciones con respecto a este tema.

La principal esperanza expresada por los encuestados es que los rápidos avances tecnológicos de las últimas décadas continúen, paradójicamente, muchas de las esperanzas sobre la tecnología eran también preocupaciones. A las esperanzas sobre el uso de la tecnología en la sociedad y en la educación se contraponen los temores sobre un uso pobre o desigual de la tecnología en dichos futuros.

El informe concluye proponiendo seis llamados a la acción, todos ellos derivados de las respuestas a esta consulta pública.

Defender el derecho a la educación superior

Los encuestados en esta consulta esperan mayoritariamente que la educación superior siga desempeñando un papel importante en las sociedades y comunidades del futuro. Muchos incluso sugirieron que este papel debería ampliarse a medida que la educación superior adquiere mayor relevancia en los múltiples futuros que se avecinan. La confianza depositada en la educación superior, ya sea en la formación de ciudadanos responsables, como fuente de información fiable o como generadora de nuevos e importantes conocimientos, debe ser difundida ampliamente.

Abordar las barreras que limitan la participación.

Si todos los niveles de la educación se consideran un derecho universal y el consenso de la consulta pública es que hay que ampliar el acceso a la educación superior, resulta aún más importante no sólo entender las barreras a la participación, sino eliminarlas por completo. Esto requerirá esfuerzos en muchos frentes, desde la investigación hasta la promoción y el cambio de políticas. La ampliación del acceso a la educación superior no consiste únicamente en dejar entrar a más personas en la educación superior, sino también en apoyar a los estudiantes para que desarrollen sus capacidades individuales, encontrar formas de organizar la educación superior que satisfagan las necesidades diferenciales, así como financiar la educación superior de forma suficiente.

Abrir el acceso al conocimiento

Para aquellos que se dedican a la producción de conocimiento en las múltiples formas de conocimiento que existen, se deben buscar formas de hacer que ese conocimiento esté disponible y sea accesible para más personas. Esto podría ser a través de la traducción a diferentes idiomas, la publicación en revistas de acceso abierto, la promoción de la ciencia abierta, una mayor colaboración internacional, la puesta a disposición gratuita de los contenidos de los cursos o el uso de la tecnología para involucrar a personas de diferentes regiones. Una mayor implicación de las comunidades también ayudará a superar la persistente desigualdad de acceso a los conocimientos y recursos.

Empoderar a las nuevas generaciones

A la hora de debatir los caminos a seguir, se necesitan más voces y acciones de las generaciones que vivirán en el futuro. Tenemos que capacitar a los jóvenes de hoy para que se expresen y asuman el liderazgo de su propios futuros. Al mismo tiempo, tenemos que escuchar las palabras de los jóvenes sobre lo que se necesita en la educación superior, porque son ellos los que la utilizarán y se beneficiarán de ella. Movilizando el compromiso de las múltiples partes interesadas para crear mejores futuros en la educación superior, se puede encontrar un equilibrio entre lo que los jóvenes esperan y lo que se puede conseguir, paso a paso y en colaboración.

Esforzarse porque la educación superior sea más relevante

Es necesario reforzar la transferencia de conocimientos de lo que se aprende en la educación superior a lo que se practica a nivel local, nacional y mundial. La educación superior sabe cómo innovar y puede aplicar este conocimiento para innovar su programación, investigación, cultura, cooperación y uso de la tecnología. Los estudiantes y los profesores pueden impulsar las transformaciones desde dentro, y los responsables político y la sociedad civil pueden promover el cambio a través de la financiación, las asociaciones y la orientación.

Convertirse en pensadores de futuros.

Los futuros suelen parecer lejanos, incluso inimaginables, sobre todo en momentos de crisis inmediata, como la pandemia de la Covid-19, que consumieron la atención mundial. Y, sin embargo, los futuros están más cerca de lo que pensamos, incluso si consideramos un horizonte de 30 años. Como demostraron los 1.200 encuestados en esta consulta, de hecho, es posible proyectarse en un horizonte de futuros, tanto si nos imaginamos a nosotros mismos como a los que nos siguen en esos espacios. Convertirse en pensadores de futuros también reconoce la importancia de anticiparse a los retos antes de que se nos presenten, y de la necesidad de impulsar el cambio ahora, incluso si se tarda décadas en ver los resultados completos.

Los futuros de la educación

Bibliografía

Unesco. (2021).Pathways to 2050 and beyond: Findings from a public consultation on the futures of higher education. Recuperado de: http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/igo/

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