Mentir de memoria

Creo que a nadie le gustan las mentiras aunque algunos estén acostumbrados a ellas, nos hace sentir menospreciados intelectualmente, manipulados, porque no nos gusta que nos hagan sentir que deciden por nosotros.

Para algunos, no hay nada más y frustrante que la hipocresía y las mentiras, pues estas nos hacen sentir incomodos, pequeños  y vulnerables. Y es que a través del engaño se manifiesta y se alimenta la mala costumbre de manejar y fragmentar las experiencias y los sentimientos de terceros, algo que nos convierte en afectados y que resulta intolerable a la hora de garantizar un ambiente sano y seguro en las relaciones.

En realidad a gran parte de nosotros nos gusta que nos digan la verdad aunque esta incomode o duela, porque de otra parte, la mentira es mentira, y busca un fin y un beneficio final, por más pequeño que este sea y se pueden diferenciar por su grado de intencionalidad.

Esto provoca que un sentimiento tan importante como la confianza se quiebra, y por eso sentimos que algo pasa o muere en nuestro interior, dando por resultado en forma triste, que buenas relaciones y amistades se destruyan por culpa de algo que se podría haber evitado o por la costumbre del autoengaño o las mentiras, ya sean estas para excusarse de algo, de errores o de una imagen que se quiere preservar sin importar el valor de la honestidad.

Sin embargo, debemos recordar que La mentira siempre provoca más dolor que la verdad si esta es descubierta, que es lo más probable cuando se es observador de los detalles, dado que mentir requiere competencia para manejar herramientas cognitivas, como habilidad lingüística y capacidad para alterar estados mentales, es decir, incidir en el nivel de conciencia, en el grado de atención, en el sentido de la orientación de la realidad y, finalmente, en la conducta. Por lo que aun cuando para algunos despistados o descuidados en los detalles  es desapercibido, para otros es fácil al observar pequeños errores en los dichos y olvidos en los argumentos que sustentan una mentira o ausencia de verdad, por pequeña que sea.

En un estudio de la Universidad de Sheffield, Reino Unido, se midió el engaño verbal entre niños. A través de pruebas que vinculaban memoria y mentira. Se estableció que los niños que mentían mejor procesaban la información de manera más organizada, rápida y eficaz. Como el cerebro está siempre preparado para decir la verdad, para mentir se necesita organización.

Por ello, a una persona olvidadiza, le es difícil mantener pequeñas mentiras aunque estas estén presentes a conveniencia o por el autoengaño, mismo que se da en aquellas situaciones en las que nos convencemos a nosotros mismos de una realidad que es falsa, pero lo hacemos de manera inconsciente. Si alguien quiere creer que obra bien, se auto engañará sin darse cuenta que usa verdades a medias o mentiras

La diferencia entre mentira y autoengaño se encuentra en que, en la mentira, la persona es consciente de que no está diciendo la verdad. Mientras que en el autoengaño se acepta como verdad una realidad que es falsa sin ser consciente de ello.

Encontramos entonces el autoengaño funcional, donde  se observa en situaciones en la que la persona se miente buscando convencerse de que su decisión es la correcta.

Por otro lado está el autoengaño funcional, que  a corto plazo y es adaptativo, pero a largo plazo no es positivo ni beneficioso.

Pero regresemos a la mentira, mentir está mal, pero cuando exenta culpas o fallas, aporta felicidad, aceptación, dinero o amor, la gente se olvida de la culpa y la moral para disfrutar sencillamente de sus beneficios.

DePaulo, psicóloga de la Universidad de Santa Bárbara, realizo un estudio a través de una encuesta en 1996 en California (EE.UU.), en esta determino que los encuestados en su estudio no eran conscientes de cuántas mentiras decían, en parte porque muchas eran «tan habituales y de esperar que ni las notaban».

Es cuando las personas usan las mentiras para manipular o para engañar cuando resultan más preocupantes.

Cuando estas pendiente de los detalles, para determinar si alguien está mintiendo, el secreto está en lo que dicen, los detalles de su historia y los cambios que le introducen cuando la tienen que contar muchas veces. (Primera versión: “Yo lo hice”. Segunda versión: “Yo le di la instrucción”…. Etc.)

Nadie tiene la memoria suficiente para mentir siempre con éxito.

(Abraham Lincoln)

Al final, son las relaciones de cariño sincero las que resultan capaces de soportar cualquier verdad y la realidad que las acompaña. Sin embargo, las mentiras destruyen y devastan la confianza, algo que por su parte cuesta cientos de experiencias construir y un segundo quebrarla.

Gaslighting – Intentar que dude de su razón o juicio


Bibliografía

Rodríguez B. (2018) “Mentir de Memoria”. ¿Cómo se adapta el cerebro a la mentira?”. Recuperado de: https://www.meer.com/es/37935-mentir-de-memoria

Aldana, R. (2022). “Con pequeñas mentiras se pierde a grandes personas”. Recuperado de: https://lamenteesmaravillosa.com/pequenas-mentiras-se-pierde-grandes-personas/

Hogenboom, M. (2017). “Cómo nos afecta y por qué es tan común mentir y decir la verdad al mismo tiempo”. Recuperado de: https://www.bbc.com/mundo/vert-cul-42146675

Universia. (2017). “La neurociencia nos explica cómo la mente puede acostumbrarse a mentir”. Recuperado de: https://www.universia.net/es/actualidad/habilidades/neurociencia-nos-explica-como-mente-puede-acostumbrarse-mentir-1152819.html

 

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